23 ago 2018

Reseña: Una canción de amor de Mercedes Alonso

Seguimos con las reseñas y en esta ocasión para mi compañera en Harlequin, Mercedes Alonso y Una canción de amor. 

Título: Una canción de amor
Autora: Mercedes Alonso
Editorial: Harper Collins Ibérica (HQÑ)
Romántica contemporánea
Año: 2017
Páginas: 224
Sinopsis.

¿Es posible que solo nos enamoremos total y absolutamente una vez en la vida?

Rebeca cree que la respuesta es sí, porque desde que Lucas desapareció de su vida no ha vuelto a ser la misma de siempre, aquella chica inocente y confiada que creía en el amor. Ahora solo busca diversión y sexo en sus relaciones con los hombres, y la palabra «compromiso» hace tiempo que dejó de tener significado. Sin embargo, con Alex ya ha tenido más encuentros de los que normalmente se permite y él se ha propuesto recomponer su destrozado corazón. Es entonces cuando Lucas reaparece en su vida, de la misma manera inesperada en que desapareció años atrás.
Rebeca deberá elegir entre la seguridad que le ofrece Alex o la aventura que significa aceptar de nuevo a Lucas. Sin embargo, las opciones seguras pueden acabar siendo inciertas cuando el destino se empeña en conducirte una y otra vez a la casilla de salida.

Reseña:

Una historia más que interesante desde el punto de vista emocional. Como plantea la pregunta que abre la sinopsis, ¿es posible enamorarse un sola vez en la vida? Enamorarse de una forma que por mucho que intentemos deshacernos de ese amor del pasado no podamos, como le sucede a Rebeca. La protagonista pasa de creer en el amor y en el romanticismo, a tomarlo como pura diversión. Ha optado por no volver a sentir algo por un hombre. Es por este motivo que llena sus noches con encuentros sexuales esporádicos que no la conducen a nada. Parece buscar en estos el antídoto, la cura para el desamor que sufrió desde que Lucas desapareció de su vida. 
Sin embargo, cuando conoce a Alex, Rebeca parece concederse una pequeña licencia puesto que queda con él de manera asidua. Es muy sincera: solo quiere lo que busca. Pasarlo bien. Una aventura. Es clara ya que advierte que no busca una relación formal, ni palabras bonitas ni nada que se le parezca. Con Alex le van bien las cosas hasta que el pasado regresa a su vida: Lucas vuelve a su vida de una manera casual y todo se vuelve una montaña rusa de emociones. No quiere saber nada de él, pero al mismo tiempo necesita que este le explique por qué desapareció de su vida sin un adiós. El hecho de volver a ver a Lucas no la ayuda en nada, sino todo lo contrario. Le hace recordar los momentos vividos con él; un pasado lleno de emociones y felicidad.
Ella quiere optar por una postura de frialdad y un tono de reproche pero cada vez que están juntos algo parece indicarle que por mucho que le quiera echarle en cara su comportamiento con ella, no podrá dejar de seguir sintiendo algo por él. Rebeca cree que sus relaciones esporádicas le han servido para olvidarse de Lucas, pero nada más lejos de la realidad.
Entre ellos se forja una relación que por mucho que se empeñen, no lograrán terminar. EL destino es caprichoso con ellos y ese juego del gato y el ratón se mantiene durante el paso del tiempo. 

La narración avanza tres años. Y nos encontramos con que las vidas de los personajes han cambiado. Y mucho en algunos casos. Pero lo esencial sigue latente en Rebeca y en Lucas. El tiempo ha transcurrido pero entre ellos sigue existiendo algo que se enciende con una mirada, una caricia. Los recuerdos vuelven al primer plano. Y es entonces cuando Rebeca se siente culpable por sentirlos, por no ser capaz de haberlos desterrado de su interior, por no haber sido capaz de enamorarse de Alex y quererlo como él a ella. No le correspondió como él se merecía.
Y mientras, Lucas aparece y desaparece de su vida sin una explicación. Ella, decide desaparecer en busca de su pasado. Un pasado que quiere olvidar y enterrar regresando al lugar en el que todo comenzó. Piensa que volviendo al origen de todo, le será más sencillo cerrarlo y poder continuar con su presente y su futuro. Pero es este pasado el que regresa para convertirse en presente y futuro en forma de Lucas.

La historia se basa en los encuentros y desencuentros entre los dos protagonistas. Un juego del ratón y del gato que desconcierta no solo a los propios protagonistas y personajes secundarios, sino al propio lector. Debo admitir que llegó un momento en el que no sabía muy bien si quería que se juntaran o que cada uno siguiera su camino. E incluso al final ya pensaba que sería lo mejor para ambos. Pero sabemos que los finales felices son los que triunfan y aquí pese a las dudas y a los miedos, no podía ser de otra forma. Son esos miedos y esas dudas de los dos los que lo mantienen unidos hasta el fin. No puede romper ese hilo del destino que este ha tejido para ambos. Una historia que nos hace ver que por mucho que nos empeñemos en querer cambiar nuestro destino, este está fijado y no podremos apartarnos de su camino. El destino de Rebeca es Lucas por mucho que ella intente olvidarlo. 

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