14 ago. 2015

Reseña: ¿Aún quieres saber qué me hace reír? de M.C.Sark

Otro viernes y otra reseña de la Sección RNR. En esta ocasión de mi compañera M.C. Sark y su historia trepindante.

Si alguien está interesad@ en que reseñe su novela, que se ponga en contacto conmigo por correo, blog o Facebook.

La semana que viene os traeré Con patente de corso de Mercedes Gallego. Feliz fin de semana y vacaciones para quien esté disfrutando de ellas.



Titulo: ¿Aún quieres saber qué me hace reír?
Autora: M.C.Sark
Editorial: B de Books. Selección RNR
Año: 2015
Páginas: 164
Categoría: Romanca Actual. Thriller
Sinopsis

¿Alguna vez algo que ocurrió en el pasado vuelve una y otra vez a tu presente? Seguro que sí. Los recuerdos tienen un poder subyacente y son capaces de endulzar o amargarte la vida.
A Lucía le persigue un entrañable recuerdo de juventud. Una imagen que quedó en el pasado, pero que le hace fantasear con un bonito futuro.
Con esperanza e ilusión acepta su primer empleo, y para ello ha de desplazarse a Milán donde vivirá los próximos meses. Aunque a su llegada a la capital lombarda nada sale como esperaba: un desconocido ha ordenado su secuestro. A partir de ese momento Lucía es víctima de la incertidumbre, la angustia, el terror y la impotencia de sentir que otros decidan sobre su vida.

Reseña

Lo primero que me llamó la atención fue sin duda la portada y el título. Una combinación más que acertada, perfecta y llamativa que hace que te acerques a la novela y leas la sinopsis.

La pregunta que plantea la sinopsis es importante para entender esta historia. Porque no encontramos en una de esas novelas en las que el pasado condiciona el presente de la protagonista, Lucía. Una introducción en la que la autora presenta a varios personajes que después se irán apareciendo en el desarrollo de la trama. 

La protagonista, Lucía, vive marcada por un recuerdo de juventud y aunque el tiempo no ha pasado ella no puede olvidarlo. Y que va a marcar su futuro sin que ella sea consciente. De ese recuerdo parte toda la historia. Un secuestro que nos soprende en las primeras páginas y nos deja sin aliento porque la autora consigue meternos en la piel de Lucía y hacernos sentir la misma angustia que ella por lo desconocido. Que te mudes a una ciudad como Milán, (me ha encantado y me ha traído buenos recuerdos la anécdota que la autora cuenta del aeropuerto de Malpensa y de cómo tienes que seguir las pegatinas en el suelo para localizar  la estación del tren: igual que el camino de baldosas amarillas. Es muy curioso. Si habéis viajado a Milán via Malpensa sabéis a que se refiere la autora), lo dicho llegar a tu casa y que de repente te secuestren en bastante angustioso. Un gran punto a favor de la autora porque consigue captar la atención del lector por querer saber a qué viene todo ello. Podría asegurar que me he sentido secuestrado por la autora porque desde ese momento no he parado de leer buscando las respuestas a esta situación.

Llegamos a la parte central de la novela que es el cautiverio de Lucía. Y no podemos dejar de hacernos multitud de preguntas. ¿Quién es el responsable? ¿Por qué? ¿Qué pasa con Lucía? Poco a poco la autora nos va desgranando esa información en pequeñas dosis para que vayamos construyendo nuestro propio rompecabezas. Hay rusos, italianos y un jeque. Al momento pensamos en Mafia y trata de blancas. Bien. Pero cuidado con los giros que establece la autora porque nos vamos a encontrar con un juego de identidades que no esperamos. El lector está más pendiente de ver cómo hace Lucía para escapar de allí. Sin embargo poco a poco entre Lucía y Sergey, contratado para que a ella no le suceda nada, comienza a surgir una relación extraña. Podríamos hacer referencia al Síndrome de Estocolmo, pero hay algo más oculto. Lucía interpreta la falta de violencia o maltrato por parte de Sergey como un acto de compasión por lo que está pasando. Y que se acrecienta cuando Sergey se enfrenta a otro miembro de la banda de secuestradores. 

En ningún momento Lucía puede ver el rostro de Sergey. Ni tampoco el de otro personaje clave, Sasha. Entre ambos parece surgir una especie de rivalidad por Lucía. No tal vez muy acusada pero hay cierto recelo por parte de los dos. 

A medida que se acerca el desenlace del secuestro vamos descubriendo el verdadero motivo de la presencia de unos y otros (no os lo voy a revelar, hay que leer la novela) Cuando Lucía descubre la verdad de todo lo ocurrido no puede dar crédito. Pero siente una rabia contenida por todo. Se siente burlada, frustrada, engañada y humillada pese a que es libre y no ha sufrido violencia durante su secuestro. 

Es entonces cuando la autora vuelve a retomar las escenas inciales y a través de la narración de uno d elos personajes aclara todo lo sucedido. Es entonces cuando el lector comprende las reacciones de unos y de otros. Es el momento en el que las preguntas son respondidas.

Otro punto a favor de la novela es la breve pero interesante historia de amor entre Carina, la hermana de Lucía, y Mihail, el hermano de Sergey. Esta breve historia se enmarca en la trama principal de manera lenta y perfecta. No está metida porque sí, sino que tiene su sentido. Me ha parecido perfecta para redondear la novela. 

Un thriller interesante donde la autora consigue secuestrar al lector para dejarlo libre solo al final del mismo.



 



4 comentarios:

  1. Jo, pues sí que me llama la atención. Ale, otra a la lista. Esto es un sinvivir.

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    1. HOla Mercerdes, gracias por pasarte. Jjajjaa lo de las listas de novelas pendientes es un terror. Nunca la tengo al día.

      Un abrazo

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  2. Muchas gracias.
    Por leerlo y contarlo.
    Un abrazo.

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    1. Hola Criss gracias por pasarte. Celebro que te guste la reseña de tu novela.

      Un abrazo

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